En Mendoza, Argentina, la bodega Tierras Altas fue escenario de “Repensando la etiqueta: innovación, diseño y propósito”, jornada que reunió a bodegas, diseñadores, convertidores y referentes del sector. La actividad contó con 53 asistentes y combinó contenido estratégico, actualización de cartera de productos, tendencias de diseño y un espacio creativo aplicado a la industria.
Durante la mañana, los equipos de Avery Dennison trazaron un panorama actualizado del sector de vinos y espirituosos, con foco en la evolución del consumo, la transformación de los códigos de valor y el rol creciente del diseño, la autenticidad y el origen. El análisis incluyó datos de producción, comportamiento de exportaciones, premiumización y oportunidades en nuevas ocasiones de consumo, junto con los desafíos vinculados a la sostenibilidad, la falsificación y la trazabilidad en la cadena.

Las presentaciones también mostraron cómo el mercado se prepara para 2026, con materiales avanzados, soluciones inteligentes y adhesivos de alto desempeño que acompañan la exigencia técnica de las bodegas y las condiciones ambientales del producto. Avery Dennison presentó su portafolio para vinos y espirituosos, así como nuevos papeles, texturas y adhesivos con certificación biobasada, diseñados para responder a la demanda de envases responsables, sin sacrificar estética, performance o identidad.
Un eje central del encuentro fue la idea de “crear la etiqueta perfecta”, entendida como una unión entre estrategia de marca, diseño, funcionalidad y tecnología. Desde los criterios técnicos para impresión, acabados y desempeño en frío, hasta la integración de soluciones conectadas, la jornada planteó un enfoque integral en el que etiqueta y botella se vuelven una única experiencia. La incorporación de tecnologías NFC, RFID y códigos QR permite hoy agregar trazabilidad, seguridad y storytelling, y abre la puerta a un universo phygital donde la información y la interacción se vuelven parte del producto.
El cierre estuvo dedicado a la creatividad. Con la colaboración de Panda & Luna, se realizó un taller de lettering donde diseñadores y profesionales exploraron nuevas expresiones visuales, tipografías y lenguajes gráficos. Cada participante diseñó su propia etiqueta: tuvo la oportunidad de escribir y programar un tag NFC, incorporándolo a la etiqueta que había diseñado, lo que les permitió transformar su creación en una etiqueta “realmente inteligente». Y como resultado se llevaron consigo un vino personalizado y una experiencia concreta de cómo puede nacer una etiqueta inteligente desde cero.
