DIRECTORA DE COMUNICACIONES DE CHILE DISEÑO

ANA BUZZONI GARNHAM

El packaging es un punto de contacto muy relevante, y que está cambiando hábitos de consumo en todo el mundo. Hoy como diseñadores sabemos la importancia de nuestro quehacer en la comercialización de productos”.

ENTREVISTA A DIRECTORA DE COMUNICACIONES DE CHILE DISEÑO

En épocas de cambios culturales y sociales como la que estamos viviendo, el diseño cumple la función de catalizador de los mensajes

DIRECTORA DE COMUNICACIONES DE CHILE DISEÑO

Durante el último tiempo el diseño se ha posicionado como una herramienta a la hora de enfrentar una problemática social, ya que ha permitido ser el canal de difusión de los mensajes y solicitudes dentro de la población. Por lo mismo, entidades como Chile Diseño han cumplido un rol fundamentar al motivar el uso de esta área visual en la vida cotidiana del país.
Por lo mismo, entidades como Chile Diseño han cumplido un rol fundamentar al motivar el uso de esta área visual en la vida cotidiana del país, tal como nos expone la directora de Comunicaciones, Ana Buzzoni:

1. ¿De qué manera el diseño se hace cargo de las transformaciones sociales?

“En épocas de cambios culturales y sociales como la que estamos viviendo, el diseño cumple la función de catalizador de los mensajes y representante del espíritu de los tiempos. Vemos tanto en Chile como en el mundo cómo la comunicación visual, ya sea digital o análoga, se ha democratizado […] La comunicación de las transformaciones sociales debe ser diseñada y estar fundamentada en un buen estudio de contexto para ser exitosa.

Por otra parte, las mismas transformaciones tecnológicas permiten que el aspecto creativo y solucionador del diseño plantee innovaciones que ayudan a cimentar cambios culturales. Hoy más que nunca es importante innovar en la comunicación con los otros, siempre centrando las soluciones en el usuario real. En este sentido, en la asociación vemos cómo nuestras empresas están siempre capacitándose y generando soluciones innovadoras que responden a necesidades muy específicas en este contexto cambiante.”

2. ¿Cómo responde a las interpelaciones de inclusión, cambios sociales, políticos y culturales?

“El alma del diseño es resolver problemas, entregando soluciones creativas y que partan de la observación del entorno. Es por esto que el buen diseño no es estándar, sino que se desarrolla en torno a un contexto. Hoy sabemos que en muchos espacios culturales y socioeconómicos tanto el lenguaje como el comportamiento de las personas ha ido cambiando […] Nuestra disciplina está en constante mutación, porque los problemas y oportunidades lo están también. En ese sentido la interpelación de distintos temas respecto al diseño es una constante y es el alma de nuestro trabajo.”

3. ¿La pandemia ha sido un plus o no a la hora de innovar para el diseño? “Toda crisis es una oportunidad. En el caso de diseño es doblemente

oportuna, pues plantea repensar la manera en que vivimos, cómo nos comunicamos, cómo nos sentimos seguros. Sin problemas, el diseño no tendría desafíos que lo hagan crecer. Sin ir más lejos, hemos visto cómo el diseño ha digitalizado procesos que antes eran análogos (…) Y sin duda la digitalización que hoy vivimos será fuente de innovaciones que traspasen fronteras desconocidas en el futuro, siempre acompañados del diseño de interfaz.”

4. ¿Cómo el diseño aporta a que una idea pueda distinguirse y facilitar su valoración por parte de sus usuarios, consumidores, sobre todo, en un escenario tan saturado como el actual?

“Hoy en día el entendimiento del contexto, la empatía con los usuarios o consumidores son variables clave que garantizan el éxito de la comunicación o diseño de soluciones en cualquier formato. En ese sentido el diseño de experiencias u otras metodologías -hoy llevadas a más disciplinas bajo el nombre de Design Thinking- plantean una lectura metodológica y certera del contexto, permiten empatizar y encontrar soluciones en el cruce creativo de oportunidades. Es en este entendimiento del entorno donde se fundamenta la relevancia de un buen proyecto de diseño y su aceptación por parte del usuario final. Es ahí donde nuestro quehacer se hace fundamental, pues ayudamos a nuestros clientes a entender el contexto para poder crear juntos soluciones que afecten positivamente al entorno y garanticen su acogida.”

5. Las marcas también han sido cuestionadas en este escenario. Hoy se exige que sean capaces de responder a sus promesas y exhiban un mayor compromiso con el medioambiental, cultural y social. En este sentido ¿Cuáles son las nuevas reglas en el branding?

“Hoy sabemos mejor que nunca que una marca no es lo que dice que es sino cómo se comporta y cómo es percibida por sus grupos de interés. Es fundamental para las marcas tener bases conceptuales claras, tener un propósito que sea entendido y compartido dentro de sus colaboradores y equipos de trabajo. El buen diseño de branding implica estar siempre alineados con estas bases. Responder a esa promesa con claridad, y no olvidar que, al momento de decidir materialidades o medios, siempre estamos decidiendo alinearnos con esta promesa. Un buen proyecto de branding ayuda a las organizaciones a esclarecer el propósito y apuntar los esfuerzos hacia una visión compartida con sus públicos.”

6. Por aspectos relacionados con la industria gráfica. Por ejemplo, el rol del packaging para el posicionamiento de las marcas y la experiencia del unboxing, particularmente en un mundo cada vez más activo en el ecommerce. ¿Consideras que el packaging hoy tiene una mayor exposición para la marca en la relación con el consumidor y que debiera ser repensado por el diseño, no solo como un contenedor de bienes o productos?

“Por supuesto. Hace tiempo ya que vemos transformaciones en packaging, primero con la internacionalización de productos y todo lo que conlleva: diseño de información en el empaque, tamaños, ISOs específicos… Luego tuvimos la llegada del diseño de experiencias y cómo el empaque ya no es solo un contenedor, sino un momento de interacción con una marca… Y hoy estamos frente a una crisis medioambiental que nos exige que el empaque se reduzca a su mínima expresión sin perder todo lo anterior. Cada vez más marcas y grandes compañías se están planteando cómo reducir la gestión de residuos no solo interna, sino de la que están haciéndose cargo sus usuarios. Y ahí el diseño de empaques es clave, pues no solo afecta la experiencia placentera del usuario, sino impacta directamente en indicadores relacionados con el valor de la compañía, tanto perceptual como económico. El packaging es un punto de contacto muy relevante, y que está cambiando hábitos de consumo en todo el mundo. Hoy como diseñadores sabemos la importancia de nuestro quehacer en la comercialización de productos”.

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