Design Thinking La Gran Oportunidad

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allan

Qué ocurre cuando un país empieza a frenar su crecimiento, cuando la productividad comienza a descender y cuando vuelven a aparecer los mismos problemas de siempre una y otra vez ?

La mirada se vuelca a los grandes sistemas, gobierno, empresas, educación, servicios, modelos de negocios y otros similares. Es una mirada crítica, expectante, exigente de respuestas y resultados. Va pasando el tiempo y comienza a aparecer la frustración, poco se ha logrado cambiar. Los grandes sistemas tienen la característica de moverse lentamente pero la vida está cada vez más rápida y necesitada de respuestas ágiles y dinámicas; empezamos entonces a iniciar cada día en este nuevo escenario donde nuestro contexto, el sistema al que pertenecemos ya no responde a las necesidades actuales y menos a aquellas previsibles a futuro, que puedan tener la sociedad o los individuos.

Muchas veces basta sólo esto para que surja la sensación de estar viviendo una crisis, un período complejo donde el sueño de muchos sería poder entrar en un proceso de ivernación y despertar cuando todo haya pasado para poder continuar con todo como si nada hubiese sucedido. Lo paradójico es que de hacer algo así al despertar ya no habría nada para nosotros y habríamos perdido la posibilidad de un cambio profundo.

En Japón se ilustra sabiamente lo que trato de expresar. Para ellos la palabra crisis se encuentra compuesta de dos ideogramas; uno es Peligro y el otro, Oportunidad.

Ambas palabras forman juntos el concepto de crisis, no se entiende sino de esta forma compuesta. Estoy consciente que en la teoría es algo que hace sentido y hasta podríamos decir que estamos completamente de acuerdo con la sabiduría japonesa en esta definición. Pero qué pasa en la práctica, cómo logramos identificar las oportunidades que acompañan a los peligros en momentos de crisis? No es fácil y requiere principalmente un cambio de actitud.

Cada país tiene sus propios desafíos por delante, en lo que a Chile respecta siento que el mayor desafío a superar pasa por comprender que los cambios, aquellos que tanto anhelamos son el fruto de nuestra propia motivación y desempeño. Actualmente el desánimo y la queja han ido ganando terreno y los ojos miran a quienes consideramos deben llevar a cabo estos cambios, el jefe, el dueño, el empleado, los políticos, el presidente, los economistas, los sindicatos, etc.

Es aquí donde considero se requiere iniciar este importante cambio de actitud para poder comenzar a identificar las oportunidades, es desde el lugar que cada uno de nosotros ocupamos en la sociedad y desde la labor que en ella desempeñamos.

El siglo XXI ya ha sido llamado por algunos la era de la empatía; reconocer la diversidad, valorar al otro y colaborar, son hoy herramientas claves para el desarrollo de cualquier iniciativa grande o pequeña y dentro de cualquier contexto.

 Potencial Humano El siglo XXI ya ha sido llamado por algunos la era de la empatía; reconocer la diversidad, valorar al otro y colaborar, son hoy herramientas claves para el desarrollo de cualquier iniciativa grande o pequeña y dentro de cualquier contexto.

Han surgido infinidad de conceptos nuevos que llevan el sello de las vanguardias, tal vez porque han sido acuñados en los centros de desarrollo más avanzados del mundo. Conceptos como crowdfunding, weconomics, coworking, open source, creative commons, inteligencia colectiva, consumo colaborativo, comercio justo, la lista sigue.

Las nuevas generaciones ya están viviendo este nuevo lenguaje y han asimilado el mensaje que estos términos llevan consigo. Un mensaje claro que inspira cuestionamientos tales como ¿qué estoy haciendo yo para cambiar las cosas? ¿puedo mejorar la calidad de mi trabajo? ¿Ser un mejor ciudadano? ¿Dar un mejor servicio? ¿Ayudar a otro para que tenga éxito en su proyecto? Este tipo de peguntas logra cambiar el foco de la responsabilidad, la mirada ya no está puesta en el otro, sino volcada hacia mi. Podemos motivarnos con aquellos que ejercen liderazgos, pero debemos ir más allá de ser simplemente seguidores; las oportunidades se identifican desde una postura activa, despierta, cuestionadora. Cada uno de nosotros está en condiciones de llevar adelante pequeños liderazgos propios en su desempeño cotidiano y para hacer esto posible sólo basta con decidirlo.

Creatividad Un don? La mayoría considera la creatividad “un regalo del cielo” reservado sólo para algunos afortunados. Esto es un mito y me atrevería a decir que sistemáticamente desde la infancia se lleva a cabo un profundo trabajo de anulación de la creatividad individual con la que TODOS nacemos, a fin de aumentar la masa de seguidores obedientes y con poca capacidad de modificar las cosas.

El problema aparece cuando la máquina no avanza y la necesidad de cambios “creativos” se hace patente. Se llama a un artista? No, lo que se hace es mirar profundamente a todos los que forman parte del equipo y se exige: “sean creativos!” De repente hay que realizar una transformación mágica de nuestras capacidades para poder sacar adelante los problemas.

Ya que mencioné la magia pondré como ejemplo a un conocido mago, Harry Potter. Harry creció sin magia no sabía los poderes que habitaban en él y escéptico fue a comprar su varita mágica única y personal. Al comienzo cuando Harry intentó hacer magia con ella fracasó una y otra vez.

¿Estaba fallada la varita mágica de Harry?

No, era Harry quien aún no reconocía ni aceptaba su condición de mago, sólo en la medida que fue creyendo en sí mismo fueron apareciendo sus habilidades logrando convertirse en el gran mago que todos conocieron.

Existen varias herramientas para crear e innovar, sin embargo la principal es la convicción de que en cada uno de nosotros habita desde siempre la magia de la creatividad. Llevo ya muchos años realizando distintos cursos y talleres de creatividad e innovación con ingenieros, economistas, educadores, profesionales del área científica y otros, los resultados han sido excelentes y esperanzadores, afortunadamente tanto la academia como la empresa están entendiendo la relevancia de la creatividad y abriendo los espacios necesarios para generar este “despertar creativo personal” que nos lleva a identificar nuevos caminos y oportunidades.

Innovación Llevamos ya unos cuantos años escuchando esta palabra en Chile en distintos escenarios y sin duda la hemos ido incorporando a nuestro lenguaje, al punto que no hay discurso que se precie sin su presencia. El tema está exactamente aquí, si bien se ha avanzado bastante y principalmente en relación a la asignación de fondos, en particular públicos,disponibles para desarrollarla, la innovación está aún más en el discurso que en la realidad.

Problemas grandes, soluciones grandes, a mi juicio necesitamos innovaciones radicales, hemos estado demasiado tiempo dormidos y debemos actuar con urgencia porque esta oportunidad va a pasar y puede que cuando despertemos ya no encontremos nada. Es esencial no caer en la clásica imitación de modelos foráneos al modo “copy and paste” o seguir tras los pasos de otros linealmente esperando nuestro turno en la fila.

Creo que debemos y podemos crear un nuevo proyecto país, de acuerdo a nuestros propios recursos y características, sin darle explicaciones a nadie. La tan cuidada “imagen país” no puede ser una proyección falsa que se mantiene a toda costa, la imagen país tiene que ser un reflejo real de lo que somos.

Tenemos todo lo necesario para aprovechar los momentos de crisis, en Chile abundan los recursos naturales y con ellos 17 millones de chilenos ansiosos de avanzar, sumémosle el coraje para salir de nuestra zona de confort, aprender a trabajar en equipo, colaborar, integrar, valorar la diversidad y propiciar la abundancia para todos, ya hemos crecido bastante, ahora también debemos aprovechar la gran oportunidad que está frente a nosotros y como país, también para desarrollarnos.

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