El ADN del innovador

0

 

Es difícil consensuar en nuestra industria gráfica el término innovación, que en múltiples ocasiones es utilizado como sinónimo de creatividad y esta creatividad, a la vez, como la aplicación de diversos recursos gráficos, como si se tratara de hacer un plato gourmet con una receta “inédita”, combinando productos del mar, el cielo y la tierra, y para no llamarlo estofado San Juan, usamos, por ejemplo, el de trilogía Huillimapu (mapudungu /tierra sureña). Generalmente, hay solo una apelación estética en el uso de la innovación, no de un modelo de negocio o gestión. Usar un papel especial, o barnices combinados, cuños, más un diseño con una orientación de plisado distinto, acredita para ser graduado en creatividad o innovación.
Más aún, en nuestro mundo convivimos con directores creativos, consultores en emprendimiento, gerentes de desarrollo de negocios, …y si a estos renombrados cargos sumamos, la nueva ola de coaching para emprender…podríamos pensar que de recursos no estamos escasos ¡pero son verdaderamente innovadores?
Partamos por lo básico ¿de qué se trata la innovación?, quizás una de las palabras más usadas en los últimos años, e incluso; una de las que más concentra títulos o bajadas de muchos de los artículos de variadas revistas, efecto del que no es exepción revista Contraseña.
El ADN del innovador
Para un primer acercamiento hay una investigación realizada por Jeffrey H. Dyer; Hal B. Gregersen y Clayton M. Christensen, que inspiró un artículo que fue publicada en Harvard Business Review (00178012, Dec2009, Vol. 87, Número 12), titulado “El AND del innovador”, en la que estos reputados académicos de las más excelsas universidades de EEUU, se hacen la siguiente pregunta: “¿Cuál es la mejor manera de encontrar personas innovadoras para mi organización? ¿Y cómo puedo convertirme yo en una persona más innovadora? Tal como Steve Jobs de Apple, Jeff Bezos de Amazon, Pierre Omidyar de eBay y A.G. Lafley de P&G.
Para hallar alguna respuesta, este grupo de investigadores realizó un estudio de seis años de duración para descubrir los orígenes de las estrategias empresariales creativas. “Nuestro objetivo era poner a los empresarios innovadores bajo la lupa, examinando cuándo y cómo concibieron las ideas sobre las que cimentaron sus empresas. Queríamos determinar específicamente cómo se diferencian de otros ejecutivos y empresarios: alguien que compra una franquicia de McDonald puede ser un empresario, pero construir una compañía como Amazon requiere capacidades completamente diferentes. Estudiamos los hábitos de 25 empresarios innovadores, realizamos una encuesta entre más de 3000 ejecutivos y estudiamos el caso de 500 individuos que habían puesto en marcha compañías creativas o inventado nuevos productos”.
Así, por ejemplo, se estableció que en la mayoría de las compañías innovadoras, los principales ejecutivos no se sienten personalmente responsables de proponer innovaciones estratégicas; más bien, se sienten responsables de facilitar el proceso de innovación. Solo un 15%, de los ejecutivos encuestados, no delega el trabajo creativo, lo hacen ellos mismos.
¿Pero cómo lo hacen? El estudio identificó cinco “habilidades de descubrimiento” que distingue a los ejecutivos más creativos: asociar, cuestionar, observar, experimentar y establecer redes de contacto. “Los empresarios innovadores (muchos de ellos gerentes generales) dedican un 50% más de su tiempo a estas actividades de descubrimiento, que los gerentes generales que no se destacan por su creatividad. Conjuntamente, estas destrezas conforman lo que llamamos el ADN del innovador. Y lo bueno es que si no se nace con ellas, se pueden cultivar”.
Los empresarios innovadores poseen una inteligencia creativa, que permite el descubrimiento, diferente a otros tipos de inteligencia (según sugiere Howard Gardner en su teoría de inteligencias múltiples). Los innovadores usan ambos hemisferios del cerebro a medida que aprovechan las cinco habilidades de descubrimiento para generar nuevas ideas.
Al analizar cómo estas capacidades funcionan en conjunto, “nos pareció apropiado aplicar la metáfora del ADN. La capacidad de asociar es como la columna vertebral de la doble hélice del ADN; y contiene cuatro patrones de acción (cuestionar, observar, experimentar y establecer redes de contacto) que circulan alrededor de esta columna vertebral, ayudando a generar nuevas perspectivas. Y de la misma manera que el ADN físico de cada persona es único, cada uno de los individuos estudiados tenía un ADN único en términos de innovación.
“Imagínese que tiene un gemelo idéntico, dotado con el mismo cerebro y talento natural que usted. Ambos tienen una semana para proponer un concepto creativo para un nuevo proyecto empresarial. Durante esa semana, usted se encierra solo en su habitación para pensar en nuevas ideas. Por el contrario, su hermano gemelo (1) habla con 10 personas (incluso un ingeniero, un músico, un amo de casa y un diseñador) sobre este proyecto, (2) visita tres compañías innovadoras de reciente creación para observar su funcionamiento, (3) prueba cinco “productos de reciente introducción en el mercado”, (4) muestra a cinco personas un prototipo que ha construido, y (5) se pregunta “¿qué sucederá si pruebo esto?” y “¿por qué hacen eso?” por lo menos 10 veces por día durante el período en que establece redes de contacto, observa y experimenta. ¿Quién cree que propondrá la idea más innovadora (y factible)?”.
Los estudios de gemelos idénticos separados al nacer indican que nuestra capacidad para pensar de modo creativo proviene un tercio de la genética, pero dos tercios de la habilidad de innovación deriva del aprendizaje: primero entendiendo una habilidad determinada, luego poniéndola en práctica, experimentando y por último ganando confianza en nuestra capacidad para crear. Los empresarios innovadores en nuestro estudio adquirieron y agudizaron su capacidad creativa precisamente de esta manera.

Habilidad de descubrimiento 1: Asociar

Asociar, o la habilidad para conectar con éxito preguntas, problemas o ideas aparentemente no relacionados entre sí, es clave para el ADN del innovador. El empresario Frans Johansson describió este fenómeno como el “efecto Medici”, refiriéndose a la explosión creativa, a partir del S XIV, en Florencia.

Johansson escribió el best seller El Efecto Medici , en alusión al boom de creatividad que ocurrió en Italia en el siglo XV. Los Medici, poderosa familia de banqueros, financiaron a investigadores, pensadores, artistas, arquitectos y científicos que amalgamaron sus conocimientos y dieron lugar al Renacimiento, una explosión de ideas creativas que llegaron más lejos de lo esperado para las distintas disciplinas. Johansson mismo hace honor a esto de las convergencias culturales: es hijo de una madre cherokee y de un padre sueco, y en su vida laboral es profesor, consultor, autor de libros yentrepreneur. Además fundó una empresa de software y una compañía de servicios de salud con operaciones en Estados Unidos y Suecia. Va y viene entre la conexión del evolucionismo genético y cultural que hizo el genetista Richard Dawkins.

“La creatividad, para develarse, necesita de la fusión y la mezcla de paradigmas y saberes”, marca el experto en innovación Álvaro Rolón, director de Neelus, autor de La creatividad develada y compañero de estudios de Johansson. “La diversidad de mentes, de disciplinas y de conocimientos, potencian el florecimiento de ideas.”

La ecuación de Black-Scholes (en honor a los dos economistas que la propusieron y que luego ganaron el Nobel), que calcula el valor de las opciones y dio origen a la industria de los derivados financieros, está basada en la ecuación de difusión del calor. El caso de Bell es uno de los ejemplos favoritos de Efecto Medici que mencionó al diario La Nación de Argentina, el físico ruso Andrei Vazhnov. “Yo creo que tal vez la historia más fulgurante de innovación del último siglo sea la de los laboratorios Bell, de donde surgió el transistor, que forma la base de todas las tecnologías digitales; los paneles solares, el láser, los satélites de telecomunicación, el primer celular; la tecnología CCD que es la base de la fotografía digital, los cables de fibra óptica; el sistema UNIX, que es el precursor de todos los sistemas operativos, y más”, asegura Vazhnov.

En Bell se promovían los equipos multiculturales y multidisciplinarios, y sus edificios estaban construidos, a propósito, con largos pasillos para fomentar la interacción entre personas de campos muy distintos.

Para entender cómo funciona la posibilidad de asociación, es importante saber cómo funciona el cerebro. El cerebro no almacena información como un diccionario, donde se puede encontrar la palabra “teatro” bajo la letra “T”. Si no más bien asocia la palabra “teatro” con diferentes experiencias de nuestra vida. Algunas de estas asociaciones son lógicas, mientras otras pueden ser menos obvias, según el tipo de experiencia asociada. Cuanto más diversos sean los conocimientos y experiencias, mayor será el número de asociaciones que pueda hacer el cerebro. Las percepciones nuevas que registra, impulsan nuevas asociaciones, para algunas personas esto se traduce en ideas innovadoras. Como observó Steve Job frecuentemente, “La creatividad es la posibilidad de asociar”.

Las compañías más innovadoras del mundo prosperan aprovechando la capacidad de asociar de sus fundadores, ejecutivos y empleados. Por ejemplo, Pierre Omidyar lanzó eBay en 1996 después de unir tres puntos que no guardaban conexión entre sí: (1) la fascinación de crear mercados más eficaces, después de haber quedado fuera de la oferta pública inicial de una compañía de internet con mucho potencial de crecimiento a mediados de la década de 1990; (2) el deseo de su novia de ubicar dispensadores Pez coleccionables y difíciles de encontrar; y (3) la ineficacia de los anuncios clasificados locales para encontrar estos objetos. De igual manera, Steve Jobs puede generar idea tras idea porque ha dedicado su vida a explorar aspectos nuevos y no relacionados entre sí: el arte de la caligrafía, las prácticas de meditación en un ashram indio, los detalles de lujo de un Mercedes Benz.

La asociación es como un músculo mental que puede fortalecerse mediante el uso de otras habilidades de descubrimiento.

Habilidad de descubrimiento 2: Cuestionar

Hace más de 50 años, Peter Drucker describió el poder de las preguntas provocativas: “La tarea más importante y difícil no es encontrar las respuestas correctas, es encontrar la pregunta correcta”. Los innovadores, constantemente, se hacen preguntas que desafían el criterio común o, según las palabras de Ratan Tata, presidente del Tata Group, “cuestionan lo incuestionable”. Meg Whitman, ex gerente general de eBay, ha trabajado directamente con varios empresarios innovadores, incluso los fundadores de eBay, PayPal y Skype. “Se divierten alterando el status quo”, dice ella. “No lo pueden soportar. Por lo tanto, dedican mucho tiempo a pensar cómo pueden cambiar el mundo. Y a medida que piensan, les gusta preguntarse: “¿Si hiciéramos esto, qué sucedería?”.

La mayoría de los empresarios innovadores entrevistados en esta investigación recordaban las preguntas específicas que se hicieron al momento que tuvieron la inspiración. Michael Dell, por ejemplo, comentó que su idea para fundar Dell Computer surgió de la siguiente pregunta: ¿por qué una computadora cuesta cinco veces más que la suma de sus partes? “Desarmaba computadoras… y observé que las partes que valían $600 se vendían por $3.000”. Al considerar exhaustivamente esta pregunta se le ocurrió su modelo empresarial revolucionario.

Para hacerse preguntas de manera eficaz, los empresarios innovadores hacen lo siguiente:

Se preguntan “¿Por qué? y “¿Por qué no?” y “¿Qué sucedería?”

La mayoría de los gerentes se concentra en lograr que los procesos existentes (el status quo) funcionen mejor. Por el contrario, es mucho más probable que los empresarios innovadores desafíen los supuestos. Marc Benioff, fundador de Salesforce.com, compañía proveedora de software en línea, tenía muchas inquietudes después de presenciar el surgimiento de Amazon y eBay, dos compañías construidas sobre la base de servicios suministrados a través de Internet. “¿Por qué estamos cargando y actualizando software de la misma manera que lo hemos hecho hasta ahora, cuando lo podríamos hacer a través de Internet?”. Esta pregunta fue génesis de Salesforce.com.

Imaginarse opuestos, es otro signo, los pensadores innovadores tienen la “habilidad para sostener dos ideas diametralmente opuestas en su cerebro”.

Otro punto es aceptar las restricciones. La mayoría de las personas se impone restricciones sobre el pensamiento cuando se ven forzados a abordar limitaciones de la vida real, tales como asignación de recursos o restricciones tecnológicas. “Irónicamente, las grandes preguntas activamente imponen restricciones sobre nuestro pensamiento y sirven como catalizadores para nuestras perspectivas fuera de lo convencional (uno de los nueve principios innovadores de Google es “A la creatividad le encantan las restricciones”). Para iniciar una discusión creativa sobre las oportunidades de crecimiento, un ejecutivo innovador en el estudio del “ADN del Innovador” formuló la siguiente pregunta: “¿Qué ocurriría si se nos prohibiera legalmente vender a nuestros clientes? ¿Cómo haríamos dinero el año que viene?”. Esto llevó a una exploración exhaustiva de cómo la compañía podría encontrar nuevos clientes y servir sus necesidades. Otro gerente general innovador alienta a sus gerentes a examinar las restricciones de costos irrecuperables preguntándose: “¿Qué sucedería si no hubiera contratado a esa persona, instalado este equipo, implementado este proceso, comprado este negocio o seguido esta estrategia? ¿Haría lo mismo que está haciendo en la actualidad?”.

Habilidad de descubrimiento 3: Observar

Los ejecutivos enfocados en el descubrimiento generan ideas empresariales poco convencionales analizando fenómenos comunes, particularmente, el comportamiento de los clientes potenciales. Al observar a otros, actúan como antropólogos y científicos sociales. Los innovadores consistentemente tratan de identificar pequeños detalles de comportamiento (en las actividades de los clientes, proveedores y otras compañías) con el fin de profundizar su entendimiento acerca de nuevas maneras de hacer las cosas. A Ratan Tata se le ocurrió cómo construir el automóvil más barato del mundo observando el aprieto de una familia de cuatro apilados en un scooter motorizado. Luego de años de desarrollo Tata Group lanzó en el 2009 el modelo “Nano”, en un valor de US $2.500, usando un método de producción modular que podría modificar todo el sistema de distribución automotriz en India. Los observadores prueban todo tipo de técnicas para ver el mundo desde un punto de vista diferente. Akio Toyoda regularmente practica la filosofía de Toyota genchi genbutsu (“ir al lugar y ver por tus propios ojos”). La observación directa y frecuente está enraizada en la cultura de Toyota.

Habilidad de descubrimiento 4: Experimentar

Cuando se piensa en experimentos, se piensa en científicos con guardapolvo blanco o en grandes inventores como Thomas Edison. Al igual que los científicos, los empresarios innovadores prueban nuevas ideas creando prototipos y lanzando proyectos pilotos. Ccomo dijo Edison: “No he fracasado. Simplemente encontré 10.000 maneras que no funcionan”). El mundo es su laboratorio. A diferencia de los observadores, que observan el mundo con intensidad, los experimentadores construyen experiencias interactivas y tratan de provocar respuestas no ortodoxas para ver qué perspectivas emergen.

Todos los empresarios innovadores entrevistados en este estudio sobre el ADN participaron de alguna forma en experimentación activa, ya sea exploración intelectual (Michael Lazaridis reflexionando sobre la teoría de la relatividad en la escuela secundaria), a través de experimentos físicos (Jeff Bezos desarmando su cuna cuando era un niño o Steve Jobs desmantelando su Sony Walkman), o por medio de la observación de nuevos entornos (Howard Shultz fundador de Starbucks visitando cafés mientras recorría Italia).

Uno de los experimentos más poderosos en el que pueden participar los innovadores es vivir en el extranjero. “Nuestro estudio, “El ADN del Innovador”, reveló que cuántos más son los países en que ha vivido una persona, más posibilidades hay de que esa persona aproveche esa experiencia para desarrollar productos, procesos o negocios innovadores. De hecho, si los gerentes ocupan un cargo internacional antes de convertirse en gerentes generales, sus compañías obtienen resultados financieros más sólidos que las compañías dirigidas por gerentes generales sin tal experiencia: aproximadamente un rendimiento de mercado un 7% más alto que el promedio.

Habilidad de descubrimiento 5: Establecer redes de contacto

Dedicar tiempo y energía a encontrar y probar ideas, a través de una red diversa de individuos, brinda a los innovadores una perspectiva radicalmente diferente.

También asistir a conferencias de ideas, tales como Tecnología, Entretenimiento y Diseño (TED), Davos y el Festival de Ideas de Aspen. Michael Lazaridis, el fundador de Research in Motion, señala que la inspiración para el Blackberry original ocurrió en una conferencia en 1987. Un disertante estaba describiendo un sistema de datos inalámbrico que había sido diseñado para Coca Cola, que permitía a las máquinas expendedoras enviar una señal cuando necesitaban ser reabastecidas. “Fue ahí cuando se me ocurrió”, recuerda Lazaridis. “Recordé lo que decía mi maestra en la escuela secundaria: ‘No se enfoquen demasiado en las computadoras, porque la persona que logre asociar la tecnología inalámbrica con las computadoras va a lograr un paso significativo”.

Practicar, practicar, practicar

A medida que los innovadores ponen en práctica sus habilidades de descubrimiento, estas habilidades empiezan a definirlos. Cada vez adquieren más confianza en sus habilidades creativas. Para A. G. Lafley, la innovación es la tarea clave de todo líder, independientemente del cargo que él o ella ocupa en la estructura de la empresa. ¿Pero qué sucede si usted (al igual que la mayoría de los ejecutivos) no se considera a sí mismo o a los miembros de su equipo particularmente creativos?

Si bien el pensamiento innovador puede ser un don innato para algunas personas, también se puede desarrollar y fortalecer por medio de la práctica. “No podemos dejar de hacer hincapié en la importancia de practicar una y otra vez las conductas descritas previamente, hasta el punto de que resulten automáticas. Esto requiere que usted y su equipo dediquen el tiempo necesario a cultivar activamente más ideas creativas”.

La habilidad más importante que se debe practicar es el cuestionamiento. “Preguntar “por qué” y “por qué no” puede ayudar a potenciar las demás habilidades de descubrimiento. Haga preguntas que impongan y eliminen restricciones; esto le ayudará a ver un problema u oportunidad desde un ángulo diferente. Trate de dedicar 15 a 30 minutos todos los días a escribir 10 preguntas nuevas que desafíen el status quo en su compañía o industria. “Si tuviera una pregunta favorita que me gusta hacer, todos la anticiparían”, nos dice Michael Dell. “En vez, me gusta hacer preguntas que toman por sorpresa a los demás. Esto es un poco cruel, pero me encanta pensar en preguntas para las cuales todavía no existe una respuesta”.

Para agudizar su propia habilidad de observación, analice cómo ciertos clientes experimentan un producto o servicio en su entorno natural. Dedique un día entero a observar cuidadosamente las “tareas” que los clientes están tratando de realizar. Trate de no juzgar lo que ve: simplemente pretenda que es una mosca en la pared, y observe de la manera más neutral posible. Scott Cook aconseja a los observadores de Intuit a preguntarse, “¿Qué es distinto de lo que esperaban?” Siga el ejemplo de Richard Branson y adquiera el hábito de tomar notas dondequiera que vaya. O siga la consigna de Jeff Bezos: “Tomo fotografías de innovaciones realmente malas”, nos dijo, “y hay muchas”.

El espíritu empresarial innovador no es una predisposición genética, es un emprendimiento dinámico. El lema de Apple “Piense diferente” es inspirador pero incompleto. “Hemos descubierto que los innovadores siempre deben actuar de manera diferente para poder pensar diferente. Al entender, reforzar y modelar el ADN del innovador, las compañías pueden encontrar maneras de desarrollar con más éxito la chispa creativa que existe en cada persona”.

Estamos en el momento oportuno para tomar algunas de estas recetas y dejar de usar la innovación como un comodín de creatividad intrascendente, o recurso de marketing  sin sustento real; estamos en el momento oportuno para dejar tranquilo a Gutenberg y relanzar a un nuevo inspirador de la comunicación gráfica 4.0 que desafíe los límites actuales y revolucione nuevamente el statuo quo.  Y este desafío puede partir en el taller de un impresor, de un diseñador, de un artista,de un publicista, de youtuber, o en una conversación en un Bar o en el Café de Peter en ciudad de Horta, Isla de Faial…o en el lugar menos esperado encontramos una interseccion que nos ilumine una trangresión en particular…es cuestión de ADN.

Share.

Leave A Reply